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¿Saco de dormir cerrado o de piernitas?

Esta es una pregunta frecuente a la hora de escoger un saco de dormir para bebé, ante la variedad de opciones del mercado. Una de las más difíciles que enfrentamos es escoger entre comprar un saco completamente cerrado, tipo talego; o un saco que tenga la opción de piernitas con pies libres.
Lo primero que debes identificar es la etapa en la que se encuentra tu bebé. Por ejemplo, si esta en sus primeros meses de vida, no se sienta o no camina y no es muy activo, o, por el contrario, está en su etapa activa y exploradora donde exige mayor movilidad. Dependiendo de esto y del objetivo que desees cumplir con el saco, es cómo debes escogerlo.

Te compartimos un resumen de cada uno que te puede servir de guía:

Saco de dormir – Cerrado

Este saco es en forma de talego y los pies del bebé quedan por dentro. Por su forma de A, ofrece una amplitud suficiente al bebé para que pueda mover sus piernas cómodamente dentro del saco. Así mismo esa amplitud favorece el adecuado desarrollo de la cadera, y es ideal para las primeras etapas del bebé.
Este es uno de los sacos más recomendados por asesoras de sueño, al limitar la movilidad del bebé cuando este empieza su etapa activa, específicamente para evitar la movilidad del gateador y caminador dentro de la cuna, para que este no pueda escalarla. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, al ser su movilidad limitada, puede que el bebé llegue a un punto en que se incomode y no le guste estar dentro del saco cuando empiece su etapa exploradora.
También deberás tener en cuenta que, al ser cerrado completamente, tendrá un límite de uso mucho más definido.

Saco de dormir – Piernitas

Por otro lado, tenemos la opción de saco de dormir con piernitas. Este le permite al bebé tener mucha más movilidad sobre todo cuando entra en la etapa exploradora, es decir cuando empieza a gatear o a caminar y necesita mayor libertad de movimiento.
Al tener la opción de sacar los pies, no tiene un límite tan definido de uso y le puede quedar por más tiempo.
Independientemente de cuál escojas, es clave saber que con ambas se debería cumplir 3 objetivos:
Velar por la seguridad, pues el bebé siempre tiene la cobija puesta evitando elementos sueltos, lo que le brindará mayor seguridad al dormir.
Que el saco se convierta en una señal para que el cerebro de tu bebé lo asocie con la hora de dormir al hacer parte de su rutina de sueño,
El abrigo constante durante su descanso.

El resto de los detalles es de gustos y preferencias.
El que te parezca mejor, será el mejor para tu bebé.